CASO AMAZONÍA

Updated: Mar 5

(Descarga el veredicto del caso aquí)

La selva amazónica es la selva tropical más grande del mundo, representando el 50% de los bosques tropicales del planeta. Sus árboles son muy importantes para la purificación del aire: mientras que, en el Mediterráneo, un árbol secuestra alrededor de 7kg de CO2 por año, un árbol en el Amazonas secuestra alrededor de 15kg de CO2 por año. Además, muchos pueblos indígenas viven actualmente en esta selva tropical y, aunque representan solo el 5% de la población mundial, ayudan a preservar el 82% de la biodiversidad del mundo. La Amazonía además lanza a la atmósfera más de 20.000 milliones de litros de agua cada 24h, lo que los científicos han llamado ríos voladores, a través de la transpiración.



El Amazonas cubre 6,7 millones de km2 en nueve países y alberga 40,000 especies de plantas, 1,300 especies de aves, 3,000 tipos de peces, 430 mamíferos, 2.5 millones de insectos diferentes y alrededor de 400-500 tribus indígenas con relaciones profundas y fuertemente interconectadas con los bosque y madre tierra. En esos países, es importante reconocer tres aspectos legales para la protección de la Amazonía: primero, Ecuador reconoció los Derechos de la Naturaleza en su Constitución en 2008, convirtiéndose en el primer país del mundo en aplicar los Derechos de la Naturaleza a nivel nacional ; Dos años después, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (en Bolivia, Cochabamba) lanzó la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra; y más recientemente, en 2018, Colombia reconoció a la Amazonía colombiana como un sujeto legal de derechos en la legislación nacional. La selva amazónica es esencial para todos en la Tierra a través de su rica biodiversidad y procesos ecológicos evolutivos, que benefician no solo a quienes viven en la Amazonía sino a todo el mundo. Sin embargo, el Amazonas técnicamente pertenece a estados soberanos y diariamente ocurren fuertes agresiones. El modelo extractivista global inevitablemente resulta en violaciones de los derechos inherentes de la selva amazónica en su conjunto y disminuye la calidad de vida de todos los organismos en la región.



Debido a los límites del derecho internacional, sería un desafío garantizar la plena implementación de los Derechos de la Naturaleza en el contexto amazónico. Además, cada país está comprometido con su soberanía y no está necesariamente abierto a la interferencia internacional extranjera. Por lo tanto, reconocer los Derechos de la Naturaleza a nivel nacional y colaborar para la protección de la Amazonía a nivel regional, podría permitir a los gobiernos y a los actores relevantes pensar en soluciones e implementar acciones reales para salvar la Amazonía.


(Descarga la presentación del caso aquí)



El modelo agroexportador, los cultivos de soya, la ganadería, la deforestación, la industria de la madera, las débiles políticas de protección están amenazando a la Amazonía, y este año estas devinieron en mega incendios que arrasaron miles de hectáreas en la Amazonía brasilera, en la Chiquitanía boliviana y en Paraguay.







© An initiative of the Global Alliance for the Rights of Nature

  • Blanca Facebook Icono
  • Twitter Icono blanco
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono de Instagram