#TribunalDDNChile

 La Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza, con el apoyo del Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho y ETHICS de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, invitan al “5° Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza

Esta actividad se realizó el jueves 5 de diciembre entre 8:00 y 17:00 hrs. en el auditorio Enrique d’Etigny y espacios aledaños.

CASOS

1.- Minería de litio en el desierto de Atacama            

 

La extracción de litio, junto con la extracción de otros metales preciosos (como el cobre) y minerales (como el potasio) están consumiendo cantidades insostenibles de agua en el desierto de Atacama de Chile, poniendo en riesgo el frágil ecosistema del desierto, su vida silvestre y los medios de vida de los indígenas, las personas que viven allí.   

 

Este territorio forma parte del patrimonio ancestral del pueblo atacameño Lickanantay, que ha establecido su jurisdicción a través de los derechos otorgados por la Ley Indígena de Chile (19253) al Estado de Chile. Este es un territorio que siempre ha estado habitado por el pueblo atacameño Lickanantay, cuya supervivencia y forma de vida depende de la agricultura, la ganadería y la cosecha sostenibles (caza y recolección de los productos de sus tierras). El pueblo atacameño de Lickanantay, su forma de vida y sus tierras ahora están amenazadas, ya que la minería toma cantidades insostenibles de agua y contamina el medio ambiente local. 

 

La cubierta vegetal del Salar de Atacama se está secando y muriendo, y el agua está desapareciendo, así como también los recursos naturales de los que dependen la vida silvestre local y las personas. 

 

Estos hechos han sido corroborados por diferentes actores gubernamentales que han declarado que el Salar de Atacama actualmente enfrente escasez de agua y estrés hídrico. Las agencias gubernamentales han informado que se extrae cinco veces más agua de la cuenca de lo que ésta puede regenerarse naturalmente. 

 

Dado este estado de crisis, es urgente y necesario promulgar políticas para preservar este valioso territorio y el agua de la que depende. Pero las políticas públicas priorizan actualmente los beneficios económicos de la extracción de litio sobre la protección del ecosistema y las personas de Atacama.  

 

El mercado global y la demanda de computadoras personales, teléfonos inteligentes y otros dispositivos que funcionan con baterías de litio han dado como resultado el "auge del litio". La extracción de litio es una industria lucrativa y el Salar de Atacama tiene de minas de litio, las cuales requieren de una cantidad enorme de agua para extraer el mineral. 

 

Esto está relacionado con el desarrollo del litio como acumulador de energía, tanto para la denominada electro-movilidad como para otros dispositivos tecnológicos, como computadoras personales, teléfonos inteligentes y otros dispositivos que necesitan baterías. Esto demuestra la paradoja en la que se percibe que es necesario llevar a cabo estas actividades para sostener el desarrollo mundial y contribuir a la revolución energética sostenible. Para estos fines, el Salar de Atacama debe ser sacrificado y con él, todo el ecosistema, incluidas las personas que lo habitan.

 

 

2.- Patagonia: reserva de agua y vida            

 

El caso aborda el nivel de destrucción, el Ecocidio y la intervención de los Ciclos del Agua en la Patagonia y cómo esto afecta a diferentes escalas (locales, territoriales y medulares), bajo una visión global de hacer visibles las acciones urgentes ante la gravedad de la destrucción de la Naturaleza y cómo se valoran los Derechos de la Madre Tierra y al elemento vital como es el agua de los glaciares, bosques y mar de uno de las tres áreas estuarianas del planeta.

 

En 2013, la minera belga Nyrstar, adquirida a su antiguo propietario, Canadian Breakwater Resources produjo 23,100 toneladas de concentrado de zinc, 1,200 de plomo, 41,900 onzas de oro y 142,200 onzas de plata. Los malestares y la diarrea generaron alarma en el área, sospechando intoxicación por contaminantes. Al ser un sector que deslumbra a través de sus bosques y ríos vírgenes, libre de alta densidad de población, todos los ojos estaban puestos en la compañía minera. Se culpa a la extracción minera de la contaminación del agua, la tierra, el aire y la intoxicación de los mares. Hoy en día, la minería apunta a seguir avanzando en Aysén. Las empresas transnacionales están en proceso de prospección, con el apoyo del gobierno y sin participación ciudadana.  Ha habido problemas con la minera Aysen, la minera Cerro Bayo y se han recortado casi 5000 Ha. del Parque Nacional Patagonia para explotación minera.

 

Existen innumerables concesiones y salmoniculturas en áreas protegidas, los casos más increíbles son las existentes en el PN Alberto De Agostini, las ocho granjas de cultivo de salmón, de las cuales siete tienen problemas de enfermedades hidrotransmisibles y tres operan ilegalmente fuera de las áreas de concesión ubicadas en el Área Marina Costera Protegida (AMCP) Pitipalena-Añihue creada en 2015 y las 9 ubicadas en el Santuario de la Naturaleza de Quitralco de las cuales la mayoría también muestra problemas, todo lo cual ha sido documentado en informes de la Comisión Nacional para el Defensa de la Flora y Fauna (CODEFF Aisén) que además denunció la existencia de decenas de salmoneras en la Reserva Nacional Las Guaitecas y cercanías del PN Isla Magdalena. Otro caso son las artimañas para abrir el nuevo Parque Nacional Kaweskar, patrimonio de este pueblo originario, a la salmonicultura, existiendo ya varias concesiones

 

El turismo ha aumentado durante los últimos años en la Patagonia Norte y Sur. No existen planes regulatorios y las áreas no están preparadas para absorber el impacto que se genera por esta actividad.

 

Otro aspecto que amenaza la Patagonia, es la emergencia climática con el derretimiento de los glaciares en kilómetros cuadrados de superficie y km cúbicos de volumen. Las autoridades de diferentes partes del mundo han comenzado a discutir políticas públicas y medidas para detener las causas y los efectos del calentamiento global, y una de las mayores consecuencias es el derretimiento de los glaciares en Chile. En el 2002 CODEFF, Peaceboat y los presidentes de las comisiones de medio ambiente del Congreso lograron que el Consejo de Monumentos Nacionales encargase a CONAF confeccionar un expediente para la declaración del Sitio de Patrimonio Mundial Natural Archipiélagos y Hielos Patagónicos a ser presentado a UNESCO, a ese expediente el Ministerio de Relaciones Exteriores le hizo algunas observaciones que nunca fueron corregidas y CONAF se ha desentendido del expediente. En el 2017 a causa de la creación del PN Kaweskar descubrimos que el Ministerio de Economía cuidando los intereses salmoneros es el que boicotea dicha declaratoria.

 

3.- Privatización del agua: el agua como objeto en Chile

 

En Chile la naturaleza y sus elementos son tratados como simples objetos, sin valor propio, disponibles para el saqueo económico extractivista, y la mayor expresión de esa visión consiste en la privatización del agua. En efecto, Chile es el único país del mundo con las fuentes y la gestión de las aguas totalmente privatizadas, donde los ríos se desvían, represan y rematan, las cuencas se secan, los mares se contaminan, los humedales se tapan y los glaciares se destruyen.

El proceso ya tenía como antecedente el despojo de la aristocracia latifundista y colonial chilena, pero fue en 1980 cuando la Constitución Política de la República formulada por la junta militar de Augusto Pinochet estableció que los derechos de aguas otorgan propiedad a sus titulares, mediante el artículo 19 N°24 inciso final. Misma Constitución que no reconoce a la naturaleza como sujeto de derechos. A su vez, los mencionados derechos de aguas, se crean por el Código de Aguas en 1981, código que al separar jurídicamente el agua de la tierra, otorgó a ciertos particulares, de manera gratuita y perpetua, el “derecho de aprovechamiento” de las aguas, en conformidad a sus disposiciones. Ahora bien, pese a esta privatización, y de forma totalmente contradictoria, el agua sigue siendo considerada en ese código como un “bien nacional de uso público” en Chile, es decir, un bien cuyo dominio y uso “pertenece a la nación toda”.

El derecho positivo en Chile es tajante, o se es cosa o se es persona, y en esa clasificación el agua ha quedado al régimen de las cosas apropiables, respecto de las cuales se puede constituir un derecho de Propiedad. De esta forma, el agua es un objeto más de dominio humano. Paradigma de recurso que, además, vulnera las cosmovisiones ancestrales que habitan nuestro país, las cuales comprenden las aguas como parte de los ciclos vitales de la pacha mama y fuente de la existencia de todas las vidas.

CASOS QUE SE PRESENTARÁN PARA PONER A CONSIDERACIÓN DEL TRIBUNAL

4.- Fracking en Vaca Muerta - Argentina  

          

Se conoce como “Región Vaca Muerta” al conjunto de formaciones sedimentarias de la Cuenca Neuquina que concentran el mayor potencial de hidrocarburos no convencionales de Argentina. Ubicada en el norte de la Patagonia, es considerada por la Administración de Información Energética de Estados Unidos la mayor reserva de gas de lutitas fuera de Norteamérica. A partir de 2011 en la zona se incrementó el interés por este tipo de reservorios y hoy es la región de Latinoamérica donde se ha aplicado con mayor intensidad la técnica de fracturación hidráulica o fracking. Esta ampliación no convencional de la frontera extractiva se concentra en tres provincias: Neuquén, Río Negro y Mendoza.

La expansión de la explotación de hidrocarburos no convencionales complejiza la ya problemática explotación convencional de hidrocarburos. Son múltiples los impactos negativos sobre los territorios y sus poblaciones, en esta oportunidad nos focalizamos en el agua, dado que esta explotación podría afectar seriamente una de las principales cuencas hídricas del país - la conformada por los ríos Limay, Neuquén y Negro - sobre la que se asientan los principales conglomerados urbanos y frutihortícolas de la región.

 

 

5.- Caso Amazonía         

  

La selva amazónica es la selva tropical más grande del mundo, representando el 50% de los bosques tropicales del planeta. Sus árboles son muy importantes para la purificación del aire: mientras que, en el Mediterráneo, un árbol secuestra alrededor de 7kg de CO2 por año, un árbol en el Amazonas secuestra alrededor de 15kg de CO2 por año. Además, muchos pueblos indígenas viven actualmente en esta selva tropical y, aunque representan solo el 5% de la población mundial, ayudan a preservar el 82% de la biodiversidad del mundo. La Amazonía además lanza a la atmósfera más de 20.000 milliones de litros de agua cada 24h, lo que los científicos han llamado ríos voladores, a través de la transpiración.

 

El Amazonas cubre 6,7 millones de km2 en nueve países y alberga 40,000 especies de plantas, 1,300 especies de aves, 3,000 tipos de peces, 430 mamíferos, 2.5 millones de insectos diferentes y alrededor de 400-500 tribus indígenas con relaciones profundas y fuertemente interconectadas con los bosque y madre tierra. En esos países, es importante reconocer tres aspectos legales para la protección de la Amazonía: primero, Ecuador reconoció los Derechos de la Naturaleza en su Constitución en 2008, convirtiéndose en el primer país del mundo en aplicar los Derechos de la Naturaleza a nivel nacional ; Dos años después, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra (en Bolivia, Cochabamba) lanzó la Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra; y más recientemente, en 2018, Colombia reconoció a la Amazonía colombiana como un sujeto legal de derechos en la legislación nacional. La selva amazónica es esencial para todos en la Tierra a través de su rica biodiversidad y procesos ecológicos evolutivos, que benefician no solo a quienes viven en la Amazonía sino a todo el mundo. Sin embargo, el Amazonas técnicamente pertenece a estados soberanos y diariamente ocurren fuertes agresiones. El modelo extractivista global inevitablemente resulta en violaciones de los derechos inherentes de la selva amazónica en su conjunto y disminuye la calidad de vida de todos los organismos en la región.

 

Debido a los límites del derecho internacional, sería un desafío garantizar la plena implementación de los Derechos de la Naturaleza en el contexto amazónico. Además, cada país está comprometido con su soberanía y no está necesariamente abierto a la interferencia internacional extranjera. Por lo tanto, reconocer los Derechos de la Naturaleza a nivel nacional y colaborar para la protección de la Amazonía a nivel regional, podría permitir a los gobiernos y a los actores relevantes pensar en soluciones e implementar acciones reales para salvar la Amazonía.

 

El modelo agroexportador, los cultivos de soya, la ganadería, la deforestación, la industria de la madera, las débiles políticas de protección están amenazando a la Amazonía, y este año estas devinieron en mega incendios que arrasaron miles de hectáreas en la Amazonía brasilera, en la Chiquitanía boliviana y en Paraguay.

© An initiative of the Global Alliance for the Rights of Nature

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